Se ha descubierto en los Países Bajos una tablilla romana de casi 1900 años de antigüedad que contiene una maldición dirigida a los dioses

Arqueólogos que excavaban en la ciudad holandesa de Heerlen hicieron un descubrimiento inusual: una tablilla de plomo, de aproximadamente 1900 años de antigüedad, en la que una persona desconocida imploraba a los poderes superiores que castigaran a sus enemigos. El artefacto fue hallado bajo la plaza del ayuntamiento, donde se encontraba el asentamiento militar romano de Coriovallum.

Lo que hace único a este hallazgo es que el texto no estaba grabado en latín, como suele ser habitual en este tipo de objetos, sino en griego antiguo.

Los habitantes de la antigua Roma a menudo recurrían a poderes sobrenaturales cuando se enfrentaban a conflictos personales. Esto podía incluir pleitos, rivalidades amorosas, disputas financieras o el deseo de dañar a un adversario. Para este propósito, se creaban tablillas especiales de plomo con maldiciones, conocidas como defixiones en latín o katadesmoi en griego.

Con el paso de los siglos, las inscripciones se han desgastado considerablemente, por lo que especialistas del Instituto de Papirología de la Universidad de Heidelberg utilizaron una tecnología moderna llamada Imagen por Transformación de Reflectancia (RTI). Este método combina múltiples fotografías de un objeto tomadas bajo diferentes condiciones de iluminación, lo que permite revelar hasta los detalles más finos de la superficie.

Tras procesar las imágenes, los investigadores identificaron tres bloques de texto distintos.

El análisis reveló que una sección contiene invocaciones a deidades y seres sobrenaturales, escritas según las tradiciones de la magia del antiguo Egipto. El texto completo está escrito en griego antiguo, lo que convierte este hallazgo en algo extremadamente raro para las regiones septentrionales del antiguo Imperio Romano, donde este tipo de tablillas casi siempre se componían en latín.

Además del texto, los científicos descubrieron tres símbolos mágicos especiales: los llamados caracteres. Se creía que estos ayudaban a transmitir el contenido del conjuro a los poderes invocados por el autor. Debajo se encontraban grabados los nombres de cuatro personas: dos hombres y dos mujeres. A todos se les denomina «compañeros de esclavitud». Curiosamente, los nombres de los hombres son de origen latino, mientras que los de las mujeres son griegos.

Es imposible determinar el contenido exacto del conjuro, pero los expertos señalan que este tipo de textos se creaban con mayor frecuencia contra rivales amorosos, oponentes legales, competidores o atletas.

Heerlen ha sido considerado durante mucho tiempo uno de los yacimientos arqueológicos de la época romana más importantes del territorio de los actuales Países Bajos. Entre los descubrimientos anteriores se incluyen la tumba de un soldado romano llamado Flaco, un antiguo tablero de juego de piedra caliza y otros artefactos que revelan la vida de los habitantes de las provincias fronterizas del imperio.

Sin embargo, el nuevo hallazgo destaca incluso entre las numerosas tablillas de maldiciones conocidas. Se han descubierto objetos similares en Grecia, Francia y otros países europeos, pero la combinación de fórmulas y símbolos mágicos griegos y egipcios antiguos es extremadamente rara.

Según los científicos, el artefacto demuestra claramente la estrecha interrelación entre las tradiciones religiosas y mágicas de diversos pueblos mediterráneos en los primeros siglos de nuestra era.