Los gatos son famosos por su naturaleza independiente, pero en esta historia hay un rival emplumado que no se rendirá sin luchar.
Los loros están considerados entre las aves de compañía más inteligentes. Gracias a su capacidad para recordar y reproducir el habla humana, muchos de ellos pueden sorprender a sus dueños con un vocabulario impresionante. Aunque los científicos creen que las aves repiten principalmente las palabras que escuchan, los dueños de loros a menudo creen que sus mascotas entienden perfectamente lo que se dice.
Los loros grises africanos son particularmente inteligentes. Las investigaciones muestran que su inteligencia rivaliza con la de los niños pequeños, y su capacidad para aprender e imitar sonidos se considera una de las mejores de las aves.
El héroe de este vídeo es precisamente un loro así de inteligente. Sin embargo, no utiliza sus talentos para la comunicación pacífica, sino durante otro conflicto con el gato doméstico.
Al parecer, la vecina peluda no está muy contenta cuando el amigo emplumado invade su espacio personal. El gato intenta ahuyentar al molesto interlocutor y comienza a agitar vigorosamente sus patas.
El loro, incapaz de responder del mismo modo, elige otra arma: su voz. En medio de la riña, dice en voz alta: «¡No! ¡No!» varias veces, como si intentara poner al gato en su lugar.
Sin embargo, las severas reprimendas no logran el impacto deseado. El gato sigue mostrando descontento y de vez en cuando golpea al pájaro con su pata.
A pesar de la ruidosa disputa, la situación sigue siendo más divertida que peligrosa. El gato no muestra ninguna agresión real y no utiliza sus instintos de caza contra su vecino emplumado.
Quizás estos amigos inusuales realmente tengan una relación compleja. Pero a veces las disputas domésticas más ruidosas se producen entre aquellos que están acostumbrados desde hace mucho tiempo el uno al otro y no pueden imaginar la vida sin su inusual compañero.