Su gatita estaba siendo secuestrada por algo que acechaba en el bosque; los vecinos no tenían ni idea del peligro que representaba para todos
Aquel día parecía demasiado tranquilo como para esperar problemas: un cielo despejado, una suave brisa, el aroma a hierba recién cortada.
Lisa estaba sentada en el porche con una taza de té, observando a su pequeña mascota, Nina, jugar entre las flores.