Pensaba que estaba solo en el hielo hasta que apareció una morsa gigante

Pensaba que estaba solo en el hielo hasta que apareció una morsa gigante
Pensaba que estaba solo en el hielo hasta que apareció una morsa gigante
Pensaba que estaba solo en el hielo hasta que apareció una morsa gigante

El Ártico siempre le había parecido a Caleb un lugar de absoluto silencio.

Incluso el viento sonaba diferente allí: a veces amainaba, a veces se intensificaba de repente, pero casi siempre dejaba el espacio en completo silencio.