La acogedora ilusión del hervidor de hotel.
Tras un largo viaje, muchos viajeros se fijan primero en el pequeño hervidor eléctrico de su habitación. Una taza de té caliente, café o incluso un plato rápido de fideos les ayuda a sentirse más cómodos lejos de casa. Este discreto electrodoméstico parece perfectamente seguro: se vierte agua, se enciende y, en cuestión de minutos, se tiene agua hirviendo.
La mayoría de los huéspedes creen que la alta temperatura mantiene el hervidor limpio e higiénico automáticamente. Sin embargo, algunos empleados de hotel y viajeros experimentados advierten: la realidad puede ser muy diferente.
¿Qué se esconde tras la limpieza?
En cuanto a la limpieza de las habitaciones de hotel, muchos desconfían de los mandos a distancia, los pomos de las puertas y los interruptores de luz. Pero pocos se plantean qué ocurre dentro del hervidor entre estancias. El personal del hotel limpia las habitaciones, cambia la ropa de cama y vacía la basura con regularidad, pero la limpieza interna del hervidor no suele estar incluida en los procedimientos obligatorios tras cada huésped. Esto significa que los huéspedes anteriores podrían haberlo utilizado para otros fines.
Usos Inesperados de los Hervidores
Periódicamente aparecen historias en diversos foros de viajes y relatos del personal de hoteles sobre huéspedes que utilizan los hervidores eléctricos para lavar objetos pequeños. En particular, se reportan casos de personas que intentan «desinfectar» calcetines o ropa interior sumergiéndolos en agua caliente directamente dentro del hervidor.
La lógica detrás de estas acciones es simple: el agua hirviendo mata las bacterias, dejando las prendas más limpias. Sin embargo, estos experimentos pueden dejar suciedad y residuos de detergente en las paredes interiores del aparato, que un simple enjuague podría no eliminar.
¿Debería evitar tomar té en su habitación?
No hay evidencia de que esto ocurra en todos los hoteles. No obstante, las historias sobre usos inusuales de los hervidores de hotel generan desconfianza entre muchos viajeros. Si no está seguro de la limpieza del aparato, puede enjuagarlo bien antes de usarlo, hervir agua una vez y luego volver a usarlo. Sin embargo, la opción más segura es pedir bebidas en la cafetería o el restaurante del hotel.
A veces, los objetos más inofensivos de una habitación de hotel pueden esconder historias que es mejor no descubrir mientras disfruta de su taza de té matutina.