Hace diez años, un divorcio por un escándalo de paternidad destrozó la vida de Julian, pero una verdad inesperada lo cambió todo
Julian y Elara llevaban cinco años casados, aparentemente la pareja perfecta y eran admirados por todos.
Pero tras su aparente felicidad matrimonial se escondían grietas que un día desembocarían en acontecimientos dramáticos.