Kira Cousins, quien engañó a su familia y amigos haciéndoles creer que era madre, admitió su error y se disculpó por el dolor que les causó.
La joven de 22 años admitió que «se extralimitó». Anteriormente había convencido a otros de que estaba embarazada y luego anunció el nacimiento de una hija llamada Bonnie-Lee Joyce. Sin embargo, la «bebé» resultó ser una muñeca reborn realista, algo que nadie cercano a ella sospechó.
En una publicación de Instagram, que ya ha sido eliminada, Kira escribió: «La cagué», intentando explicar por qué había recurrido a un engaño tan inusual para crear la imagen de una joven madre feliz. La magnitud de lo sucedido es asombrosa: durante nueve meses, la mujer fingió un embarazo con una barriga falsa, compartiendo regularmente videos y fotos en redes sociales mostrando al «bebé moviéndose», e incluso publicando imágenes de una fiesta de revelación de género con decoraciones rosas.
Según se informa, ni la familia ni los amigos sospecharon nada. Incluso la felicitaron por la llegada del bebé y le dieron regalos caros, incluyendo un cochecito valorado en unas 1000 libras. Ni siquiera su novio, a quien se creía padre, sabía la verdad.
Más tarde, Kira afirmó haber dado a luz a una niña que pesaba poco más de dos kilogramos, alegando que tenía problemas cardíacos. Sin embargo, las sospechas comenzaron a surgir cuando sus seres queridos notaron que la «bebé» no hablaba, y la propia Kira se negó a que nadie la cargara, alegando motivos médicos.
Finalmente, la mujer admitió que sus acciones habían ido demasiado lejos e intentó explicar sus motivos.