Mientras jugaban al golf en un campo australiano, los golfistas recibieron la visita inesperada de un peligroso visitante. Una serpiente negra de vientre rojo, venenosa, emergió repentinamente del hoyo en el segundo green, dejando a los presentes bastante sorprendidos.
El insólito incidente ocurrió en el Coast Golf Club, ubicado al sur de Sídney. El video publicado por el club muestra al reptil, que antes estaba completamente bajo tierra, emergiendo en cuestión de segundos y extendiéndose sobre el green.
El personal del club identificó al intruso como una serpiente negra de vientre rojo, una de las especies venenosas más conocidas de Australia. Estas serpientes pueden alcanzar aproximadamente dos metros de longitud. Su veneno puede causar diversos síntomas, como dolores de cabeza, náuseas, dolor abdominal, sudoración excesiva y otras consecuencias desagradables. El club respondió con calma a la situación. Los responsables del campo explicaron que los animales también buscan refugios frescos en climas cálidos. Añadieron que la serpiente fue descubierta por miembros de un grupo de golfistas femeninas, quienes la encontraron descansando en un hoyo.
El reptil, de aproximadamente 1,2 metros de largo, observó a los grupos de golfistas que pasaban durante un rato antes de marcharse por su cuenta. Los golfistas decidieron no molestar a la serpiente y continuaron jugando.
Las serpientes negras de vientre rojo son comunes en las zonas costeras de Sídney, por lo que los encuentros con ellas en los campos de golf locales no se consideran del todo inusuales.
El club recalcó que prefieren coexistir pacíficamente con la fauna local. Según el personal, estas serpientes rara vez muestran agresividad y, por lo general, no representan ningún peligro si se las deja tranquilas.
El vídeo rápidamente captó la atención de los usuarios de las redes sociales, acumulando decenas de miles de visualizaciones y numerosos comentarios. Algunos cuestionaron la seguridad de la serpiente venenosa cerca de los golfistas, mientras que otros encontraron la situación graciosa. Algunos usuarios bromearon diciendo que los golfistas ahora tenían una buena excusa para sus malos golpes, mientras que otros señalaron que, en una situación así, preferirían dirigirse inmediatamente a la casa club, dejando el hoyo a su dueño temporal.