Novio rompe sus pantalones en un percance viral durante una sesión de fotos de boda (Exclusiva)

Una boda australiana se convirtió inesperadamente en un momento lleno de alegría cuando el novio sufrió un divertido incidente durante la sesión de fotos.

Molly y George Philip, ambos de 29 años, se casaron el 10 de abril. Después de la ceremonia, la pareja fue a tomarse fotos de boda con un fotógrafo y un creador de contenido. Una de las fotos románticas prometía ser especialmente emotiva: George alzó a su novia en brazos, y ella lo miró con una sonrisa. Pero ahí fue cuando las cosas se torcieron.

Como recuerda Molly, la expresión del novio cambió repentinamente, de tierna a alarmada. Resultó que escuchó un sonido peculiar y se dio cuenta de que sus pantalones se habían roto. Cuando bajó a su novia y se dio la vuelta, se veía un gran desgarro que dejaba al descubierto su ropa interior azul.

La novia comentó con humor que esa ropa interior se convirtió en su «algo azul», un guiño a la tradición nupcial. Dice que no entendió de inmediato lo que había pasado, pero en cuanto George dijo en voz baja: «Mis pantalones», todo quedó claro.

George publicó después un vídeo de ese momento en Instagram, que rápidamente se hizo viral, consiguiendo millones de visualizaciones. A los espectadores les encantó especialmente su reacción sincera: una mezcla de sorpresa y confusión.

A pesar de la incómoda situación, Molly la recuerda con una sonrisa y la considera uno de los mejores momentos de la boda. Dice que las fotos muestran claramente cómo sus emociones oscilaban entre la sorpresa y la risa.

A George le preocupaba más el pantalón roto que su aspecto, que perderse su número de baile. No podía cambiarse enseguida, así que tuvo que llevar el pantalón estropeado un rato. Solo después un amigo le trajo un par de repuesto.

La mayoría de los invitados ni siquiera se dieron cuenta de lo sucedido, y los que sí lo notaron se lo tomaron con humor. Los recién casados ​​no esperaban que el incidente se hiciera tan popular en internet.

«Nunca imaginamos que millones de personas lo verían. Y desde luego, no pensé que la ropa interior de George sería la protagonista de mi boda», bromea Molly.