Aquí te explicamos cómo afecta el sueño a tu salud y cómo evitarlo

Hoy en día, la mayoría de las personas se despiertan no con despertadores tradicionales, sino con sus teléfonos inteligentes. Y casi todos tienen una función tentadora: posponer la alarma unos minutos más. Esto da la sensación de un descanso adicional. Sin embargo, este hábito puede perjudicar tu bienestar.

¿Por qué no funciona posponer la alarma unos minutos más?

Al pulsar el botón de posponer, el cuerpo vuelve a un sueño muy superficial. Estos periodos cortos no permiten una recuperación completa, ya que el sueño se interrumpe constantemente. Como resultado, experimentas fatiga, letargo y dificultad para despertarte.

Los expertos en sueño señalan que la calidad de este «sueño» es demasiado baja para beneficiar al cerebro y al cuerpo. Además, la falta de sueño regular o el sueño fragmentado pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud a largo plazo.

Es mucho mejor programar la alarma para la hora en que realmente necesitas levantarte y dormir bien toda la noche antes.

Cómo dejar de posponer la alarma

1. Duerme lo suficiente

La mayoría de los adultos necesitan entre 7 y 9 horas de sueño. Acostarse más temprano facilita mucho despertarse.

2. Mantén una rutina

Un horario constante es clave para sentirse bien. Intenta acostarte y levantarte a la misma hora, incluso los fines de semana.

3. Guarda el despertador

Coloca el teléfono o el reloj de forma que tengas que levantarte de la cama para apagarlo. Esto te ayudará a evitar volver a dormirte.

4. Prueba un despertador diferente

Por ejemplo, una alarma con luz o aplicaciones que te obliguen a completar tareas para apagarla; activan el cerebro inmediatamente después de despertarte.

5. Crea un ritual matutino agradable

Prepara el desayuno con antelación o date el gusto de disfrutar de tu café o té favorito. Esto te motivará aún más a levantarte.

6. Planifica tu rutina matutina

Cuando hay una razón clara para despertarse (trabajo, entrenamiento o una reunión importante), la tentación de posponer la alarma disminuye. El hábito de posponer la alarma parece inofensivo, pero en realidad empeora la calidad del sueño. Vale la pena cambiar este hábito: las mañanas serán mucho más fáciles y te sentirás mejor.