Dormir es fundamental para la salud. Durante el descanso, el cuerpo y el cerebro se recuperan y se preparan para un nuevo día.
En este tiempo, se forman nuevas conexiones neuronales, lo que ayuda al cerebro a absorber información de manera más eficaz y a aprender. Por eso, un sueño de calidad es un indicador clave de la salud y el bienestar general.
No solo tu condición física, sino también tu estabilidad emocional, productividad, función cardíaca, sistema inmunitario e incluso tus capacidades creativas dependen de la calidad de tu sueño. La falta de sueño afecta negativamente las áreas del cerebro responsables de la memoria, el habla, la planificación y el pensamiento, reduciendo significativamente su actividad.
Por lo tanto, es muy importante respetar el horario de sueño recomendado según la edad:
Bebés:
1-4 semanas — aproximadamente 15-17 horas al día
1-4 meses — aproximadamente 14-15 horas
4-12 meses — 14-15 horas
Niños pequeños:
1-3 años — 12-14 horas
3-6 años — 10-12 horas
Niños:
6-12 años — 10-11 horas
Adolescentes:
12-18 años — 8-10 horas
Adultos:
18 años o más — un promedio de 7-8 horas de sueño al día