La gente se mete los pies en bolsas de plástico: ¡aquí te explicamos por qué!

Cada vez más personas usan un método inusual para el cuidado de los pies: en lugar de un baño de pies tradicional, se ponen bolsas de plástico normales llenas de una mezcla líquida. Parece absurdo al principio, pero este método ayuda a reducir el olor, suavizar la piel áspera y mejorar el estado de los pies. Además, el procedimiento solo requiere dos ingredientes sencillos.

Los problemas en los pies generalmente solo se notan cuando ya están presentes. La piel seca, las callosidades y el mal olor se desarrollan gradualmente, especialmente si los pies llevan zapatos cerrados la mayor parte del día. Los baños de pies tradicionales requieren mucha agua, un recipiente adecuado y suministros adicionales. Este funciona de manera diferente: en lugar de un barreño, se usan bolsas de congelación normales, lo que ofrece una ventaja inesperada.

Lo que no debes hacer

Muchas personas intentan solucionar el problema frotando con fuerza, usando piedras pómez, raspadores metálicos o enmascarando los olores con desodorantes. Estos métodos a menudo solo irritan la piel y el olor regresa porque la causa subyacente persiste. La piel endurecida reaparece porque no tiene tiempo de suavizarse de forma natural. Un método más suave que actúe de forma gradual y profunda es mucho más eficaz.

La base de este procedimiento es el vinagre de sidra de manzana. Es conocido por sus propiedades antibacterianas y ayuda a combatir los microorganismos que causan el mal olor. Por ello, se ha utilizado durante mucho tiempo en recetas caseras para el cuidado de los pies.

Además de combatir el mal olor, el vinagre ayuda a suavizar gradualmente la piel endurecida y áspera. Durante el procedimiento, la piel se suaviza gradualmente y las callosidades son más fáciles de eliminar sin frotar con fuerza. Para garantizar que la mezcla sea segura para la piel, el vinagre se diluye con agua en las proporciones correctas; esto mantiene su eficacia y reduce el riesgo de irritación.

Es importante usar bolsas en lugar de un remojo de pies normal. El líquido se adhiere firmemente a la piel, se enfría lentamente y cubre uniformemente toda la superficie de los pies. Este método también requiere mucha menos solución que el remojo tradicional en palangana. Cómo realizar el procedimiento

Para preparar la solución, mezcle aproximadamente 100 ml de vinagre de sidra de manzana con 400 ml de agua tibia. Coloque bolsas de congelación sobre sus pies y vierta la mezcla con cuidado, asegurándose de que estén completamente sumergidos. Sujete las bolsas sin apretar alrededor de los tobillos y deje actuar de 20 a 30 minutos.

Después del procedimiento, enjuague sus pies con agua limpia y séquelos bien. Con el uso regular, muchos reportan una piel más suave, una reducción gradual de las callosidades y una notable disminución del olor de pies. Este sencillo procedimiento semanal requiere poco esfuerzo y ayuda a mantener unos pies sanos y cómodos.