Cuando Elizi «Eli» Corder adoptó a una gata llamada Shadow de un refugio hace tres años, nunca imaginó que su mascota mostraría interés en su pasatiempo favorito: el pole dance. Sin embargo, casi inmediatamente después de mudarse a su nuevo hogar, la gatita se sintió atraída al instante por el tubo rosa instalado en medio de la habitación.
Al mismo tiempo, la joven de 26 años, residente de Nueva Jersey, comenzó a dominar el pole dance por su cuenta. Con el tiempo, tuvo que compartir no solo el espacio, sino también la atención de los espectadores con su curiosa compañera. Hoy, Corder y su peludo compañero se han convertido en auténticas estrellas de internet, deslumbrando a sus seguidores con trucos espectaculares y un estilo que desafía la gravedad.
«Dicen que los animales adoptan los hábitos de sus dueños. Creo que por eso se adaptó tan rápido», dice Eli.
Según ella, Shadow demostró un talento natural desde el primer momento, sin entrenamiento ni clases especiales. «A los gatos les encanta trepar: árboles, cortinas, muebles. Y el poste de silicona era perfecto para ella», explica su dueña. «Se agarra fácilmente y trepa, haciendo todo a su manera».
Claro que no todo fue fácil. Al principio, Shadow, de 4,5 kilos, tocaba el poste con cuidado con las patas, luego empezó a saltar. Con el tiempo, adquirió tanta confianza que se quedó en el poste mientras Ali practicaba los movimientos.
«Fue un proceso gradual. A veces la recompensaba con golosinas, pero en general, es la naturaleza felina», dice Corder. «No necesitan mucha motivación para trepar».
Ahora, los papeles se han invertido: Shadow es quien le recuerda a su dueña el entrenamiento. «A veces incluso me invita a practicar: maúlla, salta al poste y me mira fijamente, moviendo la cola», dice Ali riendo.
«Es como si dijera: ‘Saca tu cámara, estoy lista para disparar’. Es una auténtica diva». Aunque Corder ya ha tenido gatos, considera que su vínculo con Shadow es especial e incluso lo considera su animal espiritual.
«La verdad es que es la estrella más grande», admite. «La adoro con locura».