Si alguna vez has echado un vistazo a la clase a mitad de clase, probablemente hayas visto posturas que parecen a la vez divertidas, grotescas y un poco aterradoras.
Y, sin embargo, ese es precisamente el encanto del yoga: detrás de cada giro o inversión extraña se esconde un beneficio. A continuación, una selección de posturas que hacen sonreír incluso a los practicantes más experimentados, a la vez que ofrecen resultados realmente asombrosos.
Postura de la Luciérnaga (Tittibhasana)

El equilibrio perfecto entre fuerza y flexibilidad. Sinceramente, parece como si alguien intentara imitar un insecto con las manos. ¿Desafiante? Muy. ¿Divertida? Aún más.
Postura de la Prensa de Orejas (Karnapidasana)

Esa postura donde las rodillas están junto a las orejas y la pelvis sobresale. Desde fuera, parece un misterio; en la esterilla, es un profundo placer para la espalda.
Postura de los Ocho Ángulos (Astavakrasana)

Una de las posturas de equilibrio de brazos más espectaculares. Descripción alternativa: «flexiones increíbles», como si la hubiera ideado un entrenador extremo.
Postura del Bebé Feliz (Ananda Balasana)

El nombre lo dice todo. Piernas arriba, pies en las manos, y parecerás un bebé feliz. Ideal para relajar la espalda baja y las caderas.
Postura de la Diosa (Utkata Konasana)

Una poderosa postura de apertura pélvica que te hará sentir como una verdadera heroína. Añadir movimientos dramáticos de brazos es un extra.
Postura del Embrión (Pindasana)

El practicante se siente tranquilo, pero es más probable que un observador pregunte: «¿Qué estás haciendo?». Sin comentarios.
Loto Atado (Baddha Padmasana)

Porque a veces la meditación no es suficiente; también necesitas poner a prueba tu flexibilidad. Una excelente manera de rascarte el dedo del pie… si es que puedes alcanzarlo.
Postura de Apretar los Hombros (Bhujapidasana)

Esta postura te transforma en algo parecido a una rana flotando. Sí, parece rara, pero fortalece los brazos y el torso como un loco.
Piernas por encima de la cabeza (Dwi Pada Sirsasana)

El colmo del yoga extremo. Cuando tus pies están cómodamente colocados detrás de tu cuello, eres increíblemente flexible o estás listo para una sesión de fotos con un pastelito en la mano.
Postura Yóguica del Sueño (Yoga Nidrasana)

Por fuera, calma absoluta. Por dentro, flexibilidad de superhéroe. Es fascinante de ver y te hace pensar que podrías llevarla en el equipaje de mano.
Sí, el yoga a veces nos convierte en un cocodrilo, un camarón o un pretzel atado en un bucle. Pero cada postura, incluso la más inusual, tiene un propósito. Desarrolla el cuerpo, calma la mente y nos recuerda que el crecimiento ocurre incluso cuando nos vemos ridículos. La clave es seguir moviéndonos, respirando y probando cosas nuevas.