Un desayuno nutritivo es la base de la salud y la energía para todo el día. Sin embargo, algunos alimentos comunes del desayuno deberían consumirse solo ocasionalmente, no a diario.
1. Un tazón de cereal azucarado
La mayoría de los cereales de desayuno más populares son ricos en carbohidratos y azúcar, pero bajos en fibra. Esto provoca un pico de azúcar en la sangre, seguido de una rápida bajada, y un antojo de un tentempié un par de horas después. Para mejorar su valor nutricional, añade frutos rojos, un poco de linaza molida o almendras a tu cereal.
2. Gofres y tortitas congelados
La mayoría de los gofres y tortitas congelados precocinados son ricos en carbohidratos simples, que no proporcionan una sensación de saciedad duradera. A menudo no contienen ni cereales integrales ni fibra. Busca opciones elaboradas con harina integral o con linaza añadida.
3. Barritas de granola
La nutricionista Rania Batayneh, autora de La Dieta Uno a Uno, advierte: «Muchas barritas de granola están cargadas de azúcar y casi no contienen proteínas ni fibra». Es mejor elegir barritas que contengan proteínas, grasas saludables y un poco de azúcar; por ejemplo, las barritas KIND, que tienen menos de 5 gramos de azúcar y al menos 5 gramos de proteína.
4. Zumos y batidos comprados
Los batidos comprados suelen contener poca fruta y verdura fresca y están cargados de azúcar o incluso jarabe de maíz. Este tipo de desayuno eleva rápidamente los niveles de azúcar en sangre sin saciar. Es mucho más saludable preparar un batido en casa, así sabrás exactamente qué contiene.
5. Una pequeña porción de yogur
El yogur en sí no es ácido, pero no es suficiente para el desayuno. Según Batayneh, muchas personas comen muy poco por la mañana y sienten mucha hambre a media tarde. Según tu nivel de actividad, tu desayuno debería aportar entre 250 y 400 calorías.
6. Un vaso de zumo de naranja
Mucha gente cree que el zumo es un desayuno completo. Sin embargo, solo contiene azúcar y carbohidratos, sin proteínas ni grasas. Ni siquiera los batidos verdes con kale compensan la falta de nutrientes. Es mejor complementar el zumo con cereales integrales y una fuente de proteínas.
7. Solo una taza de café
Si el café es tu única bebida matutina, te equivocas. Sobre todo si está cargado de siropes, nata y azúcar. Estos aportan calorías, pero no proporcionan al cuerpo las proteínas y la fibra esenciales.
8. Tostada con mantequilla
Rápido y fácil, pero no sacia: una rebanada de pan con mantequilla te mantendrá lleno hasta una hora. No contiene proteínas, así que lo mejor es complementar este desayuno con una tortilla francesa o sustituir la mantequilla por crema de frutos secos. 9. Avena instantánea
Muchas variedades de avena instantánea contienen tanta azúcar como los cereales azucarados. Además, están hechas de granos altamente procesados, que son bajos en fibra. Es mejor preparar tu propia avena con granos enteros o avena cortada.
10. Sándwiches comprados
Una opción popular para quienes tienen prisa, la mayoría de estos sándwiches contienen exceso de sal, conservantes y grasas poco saludables. Es mejor preparar tu propio sándwich con pan integral, verduras y un relleno de huevo o requesón.